Al inicio de este mes de enero estaba impartiendo
clase a un grupo de profesores de la red pública de enseñanza que están
haciendo su 2ª licenciatura en Letras-Español y el día destinado a la
producción textual, llevé varios textos para que sirviesen de inspiración para
la elaboración de sus redacciones. Entre varios textos el que más les llamó la
atención fue uno sobre lectura entre los jóvenes.
Como todos son profesores consiguen percibir que hay
una gran dificultad en hacer los jóvenes leer, puesto que no les gusta quedar
parados frente un libro.
En las redacciones de los profesores fueron escritas varias observaciones que nos hace reflectar sobre este tema y quizás formular nuevas prácticas pedagógicas para incentivar a los jóvenes a leer más, saqué sólo dos de las observaciones que me parecen interesantes:
“mientras tengamos padres que sean lectores y hagan
un lugar confortable en sus hogares destinado a la práctica de lectura y lean
a/con sus niños desde de la más tierna edad, ese contacto con diferentes
literaturas les harán llegar a la juventud sin muchas dificultades en hacerla”
Es interesante esta observación una vez que ni en
todos los hogares hay un espacio destinado a esa práctica tan importante al
desarrollo cognitivo de las personas y para eso no se necesita mucho a lo mejor
un alfombra y algunas almohadas y diferentes libros de acuerdo a cada edad.
“a los jóvenes no les interesa leer los libros de la
escuela ya que en su gran mayoría son dados de forma obligatoria, lo que hace
con que la lectura no sea agradable sino aburrida e impuesta”
Esa es una realidad en la gran mayoría de las
escuelas, una vez que los libros son elegidos por los profesores anticipadamente
y de acuerdo a lo que van a trabajar durante el año, pero ni siempre o nunca el
lenguaje del libro es lo mismo de los jóvenes y mientras estén leyendo no se
interesan por la lectura, no la aprovechan sino que quieren pronto terminar
para hacer otra cosa y sacar buenas notas. Otros leen sus resúmenes así que ni
comprenden lo que realmente estaba escrito en el libro.
Es hecho que hoy en día la tecnología y toda información
(de libros, revistas y periódicos) está en las manos de los niños y de los
jóvenes. Así que las prácticas de lectura no sólo en la escuela sino en casa
también hay que cambiar para que podamos motivarlos a no perder este hábito y tener
más personas críticas, pensativas, comunicativas, dinámicas, creativas, con más
vocabulario para charlar, comprender diferentes textos y elaborar sus propias
creaciones literarias.
Vanessa Sagica
25/01/14